Dieciocho de marzo de dos mil tres.
A las siete de la mañana he visto en la televisión a Bush, hablando de paz, con cara de hacer pucheros, por los inocentes a los que ha mandado ejecutar, y he visto al presidente de gobierno Español, justificando los asesinatos echándoles la culpa a ellos, por haber nacido bajo el poder de un tirano, como aquí tuvimos a Franco, apoyado por ellos, armado por ellos.
¡ Dejadme llorar!
¡dejadme llorar
todo este día
sin atender a más asuntos
que mi dolor!
Debí darme cuenta
Cuando vi el rojo especial de este amanecer
Entrando en casa
¿no lo escucháis?
¿no lo oís vosotros,
los que estáis sin llorar?
¡pero si pueden verse los gritos con los ojos!
¿no veis los lamentos rasgando el cielo?
¿no escucháis las oraciones
de los que van a morir?
¡Ya han empezado a sonar las órdenes
Para asesinar a miles de inocentes!
Y eran ellas las que teñían la luz
De terror
Atended un poco los que seguís trabajando
Y veréis cómo
Se alza el lamento de las madres
Que van a ver
reventar a sus hijos por las bombas
Que van a verles arder vivos,
Aplazo fijo
¿no lo oís?
¡pero si desborda el aire y el viento!
¿es que vosotros no rezáis?
¿es que no recordáis a vuestras madres
rezando
cuando estabais enfermos?
¡sentid, sentid
el alma de esas madres!!
¡sentid el dolor
de Dios
al escucharlas!
Mañana
- para robarles –
- les van a quemar vivos
a sus hijos
¿ a qué médicos
pueden llamar?
¿a qué palacio de Justicia,
a qué policía
pueden pedir auxilio?
¿no las oyes?
¿no las sientes?
a nosotros nos piden auxilio
el alma del planeta sigue adelante
no pasa nada
brotan de los árboles
los nuevos brotes
y la primavera vuelve a desbordar ganas de vivir
Pero hay un lugar
Donde las adolescentes
Esperan, en unas horas,
Que les llegue la muerte
Delante de sus madres
¿no lo veis?
¿no veis
cuantos hombres valientes
están. hoy,
llorando
delante de sus hijos?
¿no sentís
el sabor tan amargo
de esas lágrimas?
¿no tenéis hijos?
¿no habéis soñado con que os dejen besar los dulces nietos?
Imaginad
A qué saben las lágrimas de esos abuelos
Que saben que, mañana,
Van a quemarles vivos
A sus hijos
Y a los tiernos hijos de sus hijos
¡ dejadme llorar!
También por mí
Que he consentido
Que acepto el comercio, con el dólar asesino
No, no quiero que prenda el odio al que me empujan
No quiero el deseo de ser terrorista como ellos
Sólo dejadme llorar
Parecen en televisión,
Fuegos artificiales
Las bombas
Películas fantásticas, de muertos con tomate
Pero, mañana,
Habrá mujeres jóvenes
Con los oídos reventados
Sangrando
Camino del cielo
De la mano de sus hijos
Buscando, a ciegas,
Acariciarlos
En los últimos estertores
Y yo, también seré responsable
Por mi silencio
¿ cómo no voy a llorar ?
¡ dejadme llorar
dejadme!
Porque esos hijos
Son mis hijos
Y esas adolescentes
Mis novias
y las madres, la mía
¡ay!
¡ qué horror
ser madre en estados unidos
y no haber hecho nada para parar la guerra!
¡ pobre gente
la que necesita matar así
para seguir siendo ricos !
¿ cómo puede un hombre
matar a un inocente
y a sus hijos abrazados a él
a la vez que mira
y le dice que la culpa es suya?
¿ cómo se puede escuchar una maldición
tan retorcida
sin sentir que Dios
es un criminal
por consentirlo?
¡ no puedo evitar las lágrimas !
Porque sé cómo y cuando le ama Dios
a cada criatura
y, a penas, sujeto el deseo
Del odio
Hacia el asesino
Ningún terrorista
Habrá matado nunca tanta gente
algunos árboles
No brotan todavía
¿también ellos sentirán vergüenza ?
¡dejadme llorar!
¡dejadme guardad luto
mientras aún están vivos!
¡dejadme sentir!
con Dios
el inmenso amor hacia ellos
que les compense
el dolor del horror que están sintiendo!